Aterrizar en Humberto Delgado
El aeropuerto de Lisboa está dentro de la ciudad, no a las afueras, y por eso la eSIM importa aquí más de lo que sugiere la cola del quiosco de llegadas. Instala el código QR antes de volar y la línea ya está activa cuando se abren las puertas del avión: la línea roja del metro, un Bolt o un Uber hasta la Baixa y el check-in del hotel funcionan todos antes de haber cruzado la terminal.
La alternativa es la parte que los viajeros subestiman. Comprar una tarjeta local después de un vuelo largo significa encontrar la tienda, enseñar el pasaporte para el registro y cambiar la tarjeta que todavía lleva tu número. La eSIM deja tu línea principal donde está, así que los mensajes de casa siguen llegando mientras los datos van por la red portuguesa.
